PROYECTO REDUCE LA TASA MÁXIMA CONVENCIONAL

Por fin estamos dando un importante paso en defensa de todos los consumidores, me refiero al esquivo proyecto de ley que rebaja la Tasa Máxima Convencional a cada uno de los consumidores de este país.

Es importante aclarar que el texto, recientemente aprobado en Comisión Mixta, modifica la actual fórmula de cálculo, definiendo como base la Tasa de Interés Corriente (TIC) de las operaciones no reajustables a más de 90 días entre UF 500 y UF 2000 -la que al día de hoy es de 16,28%, lo que en definitiva permitirá que de forma gradual y dentro del plazo de un año, se disminuyan las operaciones de crédito de entre 0 y UF 50, llegando a un 37,28%, mientras que la TMC de las operaciones de entre UF 50 y UF 200, alcanzaría un 30,28%, lo que es muy distinto a los 53,85% que actualmente tiene el sistema.

Sin duda esta iniciativa constituye una importante ayuda para el bolsillo de todos los chilenos y chilenas a quienes muchas veces por su falta de conocimientos financieros, se les pasa a llevar con tasas de interés realmente excesivas y descaradas. Con esta medida, lo que se busca es regular de la mejor forma posible esa cifra, cambiando su fórmula de cálculo y posibilitando de esa manera una ostensible reducción, la que será de un gran beneficio para todos.

También es bueno aclarar que una vez que se ponga en marcha el proyecto se considera una rebaja inmediata de la TMC vigente en ese momento, en  8 puntos para el segmento de 0 a UF 50 y de 6 puntos para el de UF 50 a UF 200,  luego de eso, comenzará inmediatamente un período de rebaja gradual, hasta que confluya el sistema viejo con el nuevo y se ponga en marcha el sistema definitivo.

Asimismo agradezco la continua preocupación de las autoridades, y también llamo a su pronta promulgación. -El gobierno ha demostrado con hechos que existe una preocupación real, importante y palpable por terminar con los incontables abusos y las grandes desigualdades en contra de los consumidores, por lo mismo, y entendiendo el tremendo aporte que esto significa para los miles de chilenos y chilenas, que conforman las familias endeudadas de nuestra nación, esperamos que sea aprobado de forma transversal y sin ningún tipo de problemas por ambas cámaras.

Un saludo fraterno y muy especialmente a todas y todos los habitantes de la gran y esforzada Provincia de Ñuble.

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FRANK SAUERBAUM
DIPUTADO DE LA REPÚBLICA

POLÍTICAS PÚBLICAS EN BENEFICIO DE LOS ADULTOS MAYORES

Para nadie es un misterio que en Chile nuestros adultos mayores aumentan en población cada día más. De hecho, según el último Censo, este grupo etario creció de un 44% en el 2002 a un 67,1% en el 2012; sin embargo, sus beneficios son bastante limitados.  De ahí que uno de los grandes compromisos que asumió el Presidente Piñera cuando inició su mandato, fue precisamente generar políticas sociales, que les permitieran contar con ciertas garantías en pos de mejorar su calidad de vida y disfrutar su vejez.

De esta forma, y tras una ley impulsada por nuestro Gobierno, desde noviembre del 2011 los adultos mayores que reciben una pensión del Sistema de Pensiones Solidarias, están exentos de realizar la cotización del 7% para cobertura en salud. Sin duda, una política pública muy valorada por nuestros adultos mayores a quienes se les cumple un anhelo histórico en materia de protección social.

Del mismo modo, son variadas las muestras de programas que buscan incorporar y dignificar la participación de este grupo, prueba de ello, son el Fondo Nacional del Adulto Mayor, el programa de Asesores Juniors, el de Prevención contra la violencia, y el abuso al adulto mayor y el Bono Bodas de Oro; todos, teniendo como eje principal a generar mejores condiciones para que nuestros adultos mayores se desarrollen y desenvuelvan en un país cada vez más justo.

Son este tipo de iniciativas las que nos deben convocar como ciudadanos y autoridades, a construir una sociedad donde prime el respeto; ya sabemos que una persona que cumple 60 años en Chile, en promedio tiene 20 años por delante, y las mujeres más que los hombres, por lo mismo, debemos hacernos cargo como sociedad, como Estado, del desafío que significaba esta nueva sociedad chilena.

Frente a este panorama, el camino a seguir parece más o menos claro: contribuir con políticas públicas  al desarrollo de nuestros adultos mayores, transformando la realidad actual, en una oportunidad para resolver las necesidades y problemáticas de este grupo, cimentando el camino para los que siguen; después de todo y como se dice comúnmente: para allá vamos todos.

Para Tejemedios escribió:
FRANK SAUERBAUM
DIPUTADO DE LA REPÚBLICA

DÉFICIT ENERGÉTICO, UN ASUNTO DE INTERÉS NACIONAL

Es de total conocimiento para una gran mayoría de chilenos que nuestro país se encuentra en una situación de vulnerabilidad energética. Lo anterior obedece a que básicamente no se ha respetado la institucionalidad vigente durante el tiempo y hemos dejado que los proyectos se judicialicen más allá de lo conveniente. Frente a ello, me parece que lo más responsable es fijar en el corto plazo un Acuerdo Nacional Sobre  Desarrollo Energético.

Sin ir más lejos, fue el propio Presidente Sebastián Piñera quien a principios de enero, en el marco de la cena anual de energía, señaló que “tenemos un grave déficit que se acumula hace 10 años. Las cifras que se invertían en transmisión hasta hace muy poco tiempo eran del orden de los 100 millones de dólares al año, eso se ha aumentado por 9 y hemos logrado revertir o empezar a recuperar el tiempo perdido aumentando en 9 veces y alcanzando una inversión de 900 millones de dólares en transmisión el año que acaba de terminar”

En este sentido, el acuerdo que el Gobierno firmó con los diputados integrantes de la Comisión de Minería de la Cámara, incorporando indicaciones al proyecto 20/20, elevando a un 15% y 20% el rango de ERNC al año 2025, estableciendo plazos definidos en las concesiones de transmisión e incluir la participación ciudadana en el proyecto de carretera eléctrica, entre otros aspectos, representa el primer paso para buscar grandes consensos.
En esa misma línea, me parece que determinar una zonificación para que los proyectos se emplacen en lugares determinados y que nadie discuta esa localización, es una medida fundamental de materializar, puesto que de esta forma las empresas tendrían la certeza jurídica de que les respetará la inversión y el esfuerzo que ellos han hecho.

La pérdida de competitividad debido a que la energía se transforma en el costo más importante de la producción, es una realidad que actualmente experimentan diversos mercados de nuestra economía. Sin ir más lejos, esta realidad es la que viven miles de agricultores. Para ellos, el costo más alto que tienen en la cadena de producción no es el abono, ni los fertilizantes o el regadío, sino que la energía que gastan en hacer productivos sus campos. Así la productividad y la competitividad en este rubro se han ido debilitando a pesar de los altos niveles de crecimiento. Escenario que me atrevo a predecir se replica en muchos otros rubros de nuestra pujante economía. En tal sentido, y como una forma de remediar este preocupante escenario, debo destacar el acuerdo suscrito entre el ministerio de Energía y el Ministerio de Agricultura,  orientado a promover el uso de las Energías Renovables No Convencionales (ERNC) en el sector silvoagropecuario, ya que permitirá a este importante sector de nuestra economía acceder a nuevas energías, impactando favorablemente a la competitividad del rubro.

Insisto, el déficit energético es un tema geopolíticamente muy delicado y como tal debe ser considerado como una problemática nacional. Debemos terminar con el mito de que el déficit energético es de incumbencia de unos pocos privilegiados. Así como en Chile hemos sido capaces de generar grandes acuerdos políticos en términos constitucionales, laborales y tributarios, entre otros, también debemos ser capaces de lograr un Acuerdo Nacional sobre Desarrollo Energético.

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FRANK SAUERBAUM
Diputado de la República (RN)

EL DESAFÍO DE UNA POLÍTICA DE DESARROLLO RURAL

Las principales políticas e instrumentos de desarrollo rural implementados en el país durante los períodos 1930-1973, 1974-1989 y desde 1990 a la fecha, han variado en el tiempo según las condiciones del sistema de transacciones nacional y los diversos tratados internacionales a los cuales se ha suscrito el rubro. Es así, como en una primera instancia los esfuerzos se basaron en el desarrollo de un modelo económico de sustitución de importaciones, para luego pasar a normativas orientadas a establecer el marco para la aplicación del modelo de libre mercado en el campo.

Hoy en día, los avances de las autoridades se han enfocado a mejorar la competitividad, buscando el logro de un desarrollo agrícola más equilibrado a través de la integración a los campesinos más pobres y menos competitivos a cadenas comerciales de proveedores y conciliar estos objetivos con propósitos relacionados con la conservación del medio ambiente y el uso sustentable de recursos.

Si bien lo anterior da cuenta de los esfuerzos que se han realizado por impulsar el agro, para nadie es un misterio que siguen existiendo falencias en la implementación de una política sectorial que  lo potencie, toda vez que los escenarios en los cuales actúa, se han caracterizado por un fuerte dinamismo que ha mermado muchas veces, los intentos por lograr el tan ansiado fortalecimiento de esta área. No obstante, lo anterior más que representar un obstáculo para el alcance de estos objetivos, debe transformarse en un desafío ante el cual, el gobierno reflexione en torno al tipo de agricultura que queremos y el cómo lograremos dicha meta.

En la Unión Europea a modo de ejemplo, existen las iniciativas LEADER, las cuales apuntan a desarrollar una metodología para promover el desarrollo rural, construir capacidades a nivel de comunidades locales y agregar valor a sus recursos de manera de impactar positivamente la generación de empleo y negocios en esas áreas. Asimismo, se orientaron  a promover la adquisición de conocimiento a nivel de comunidades locales, diseminando estos saberes a otras áreas rurales.

Lo anterior, corresponde a una columna vertebral que complementa los programas realizados por cada país, en una zona donde más de un 50% de la población vive en áreas rurales. A su vez, representa una voz autorizada y constituye una experiencia exitosa, que nos ayuda a comprender la necesidad de contar con una directriz de este tipo en  Chile, sobre todo hoy, en el contexto de un crecimiento económico pujante y una incorporación cada vez más vertiginosa al mercado internacional

En  definitiva,  la creación de una política rural con reglas propias y donde se incentive a los territorios de este tipo a explorar nuevas formas de llegar a ser competitivos, obtener el mayor provecho de sus activos (ambientales, sociales y económicos) y superar los problemas y desafíos que ellos pueden enfrentar,  representa un derrotero cada vez más necesario y en donde se deben invertir esfuerzos económicos y de infraestructura, que hagan que la vida en el campo se transforme una oportunidad y no un sacrificio, dando a paso a un análisis multidisciplinario del sector, que perfeccione una mirada que hasta hora, se ha dirigido en gran parte al desarrollo económico del área solamente.

Escribió para Tejemedios:
FRANK SAUERBAUM
DIPUTADO DE LA REPÚBLICA